Comenzaré escribiendo y afirmando (para aquellos que no lo saben, pero es más que obvio) que soy Homosexual, Gay… como sea (aunque sean cosas distintas).
“¿Y cuándo te diste cuenta?”: de las muchas preguntas que me han hecho y que no me gusta contestar por que siempre, al menos lo he percibido, la persona que pregunta espera una respuesta como: “ayer en la noche, antes de irme a la cama” o “vi un pene, y me gustó cómo se veía”. A parte es algo complicado de explicar, al menos para mí: “un chico de pocas palabras”.
Bueno, no es algo de lo que me haya dado cuenta de la noche a la mañana, pero es verdad que sí pasé por un proceso de auto-conocimiento realmente tormentoso; digo, no es para suicidarse o algo por el estilo, pero al ser un adolescente, solo y con muchos complejos pues si que fue algo complicado.
Ser homosexual siempre ha estado dentro de mí, siempre… En el kínder no era: “me gusta ese niño”, creo que a esa edad no se siente ni se piensa en eso, ni siquiera los niños heterosexuales, así es que no tuve problema ahí; no me sentí diferente. A esa edad lo único que haces es jugar, llorar si te caes, reír e ir al kínder… (duh!)
En la primaria, pues era el niño amanerado, el jotito, esto en consecuencia de juntarme tanto con las niñas (creo), por que eran las únicas que me juntaban; de niño fui, y sigo siendo, antisocial. Los niños no me trataban, no me “juntaban” y la verdad es que a mi ni me daba frío ; la única defensa a mi favor fue, y es, que era de “los más listos” y me respetaban por eso… no se qué hubiese sido de mí si fuera de “los más burros”.
En la secundaria, igual. Pero ahora sí: ¡SOS: chico confundido! (jeje, parece encabezado de la revista TÚ). Fue exactamente en segundo año cuando tenía una respuesta a la pregunta: “¿quién te gusta del salón?”… Alejandra. Alejandra era una amiga mía; amiga por coincidencia, y amiga por que compartíamos muchas cosas: Mtv, la música, el humor sarcástico y lo más importante: nos encantaba criticar a los demás y pensar que éramos perfectos. Según yo: estaba enamorado de ella, y hasta sufrí por ella (pero no era del todo verdad). Sí me encantaba… me encantaba que tuviésemos muchas cosas en común, y me encantaba ella como persona y amiga, pero no estaba enamorado de ella. Sí sufrí por ella, pero por que en su vida paralela no era… pues lo que yo creía conocer; se subía a las mesas a bailar y a besarse con tipos que no eran sus novios. Sufrí, pero puro dramatismo mío.
En tercero decidí ya no usar lentes, y llamé la atención de una compañera mía, fuimos novios: 1 día, jajaja. Y por el contrario a mí me llamó la atención un chico: Alejandro (¡qué ironía!), un chico de 3º I y de lejitos me encantaba, jamás lo escuché hablar, pero sí me hablaban de él… me había enamorado de un chico que no conocía. Me sonrío un día, en primer año y sentí algo. Me confundí mucho, sí sabía de la homosexualidad, y es curioso por que no me pasó por la cabeza yo serlo y más curioso que ¡no me había percatado que me gustaba un hombre!
Ya cuando entré a la prepa me sentí aún más confundido, me habían preguntado que si era gay o que si no era, o que qué era. Lloré mucho, lo pensé mucho y lloré más, y más y más; las cosas que más temía eran: ser juzgado, rechazado, ser un infeliz y un confundido de por vida… y recuerdo haberme acordado de algo y ¡Pas!... “soy Bisexual”. ¡¿BISEXUAL?! Sí, bisexual, así me libraría de todo temor, viviría mi juventud probando de todo, me metería con hombres, (para esto, ya había captado que sí me gustaban) y de adulto me casaría, tendría hijos, no sería juzgado, y si no funcionaba, (y yo pensaba: “¡ojalá!”) me divorciaría… para meterme otra vez con hombres… y así la sociedad y vecinos me verían como: “está divorciado y tiene hijos” y no como: “el puto ese”. Y así, resolvería mis problemas: y por un tiempo fui Bisexual, según yo.
Y durante el tiempo que fui “bisexual” jamás sentí atracción por una mujer, y tampoco antes o después de eso, pensé haberlo sentido, pero jamás como lo he sentido por un hombre. Y algo todopoderoso me iluminó y me di cuenta: “soy Gay”. Ahora ya había pasado mi confusión y había pasado a la etapa siguiente, donde tenía que aceptarme y quererme. Afirmar que era Gay no fue fácil tampoco, no me sentí para nada aliviado, seguían los temores esos pero algo era bien seguro: NO había marcha atrás.
Lloré más, y más; no quería ser gay. Me informé más, lo analicé y senté cabeza: “¡me vale madres lo que piensen los demás!”
Pasó el tiempo, y ahora estoy por terminar la prepa. Soy felizmente Gay, me acepto, me quiero, no me quita el sueño, no me da miedo, ni lo que la gente piense o diga de mí… Ya se lo confirmé a mis papás (afortunadamente a mi favor) y lo más importante es que soy FELIZ por ser YO, ¿por ser gay?... También.

Gay Rocks, Bee-atch!!
Y de paso, publiqué esto para celebrar el no tan recordado (al menos para mí): Día del Orgullo Gay… o algo así, la verdad ni estoy bien enterado ^^.Y por que yo sí siento orgullo de serlo, quizá no a morir, pero lo siento… ¡¿pues qué rayos?!...Y para aquellos morbosos asquerosos -"¿es gay o qué?"... ¡pues al carajo todos ustedes!