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viernes, 29 de enero de 2010

[| IT’S A SHAME |]

Hace MESES que no escribo algo para el blog, y hay toneladas de razones, malas y buenas razones…

Para no hacerla larga, empiezo otra vez a escribir en este, que alguna vez fue parte esencial de mi vida; mi blog.

Y mi regreso y entrada triunfal, la haré relatando mi última ruptura amorosa… ya toda una cotidianeidad en mi vida.

¡Ah! Las rupturas amorosas… ¿no son lo peor? Pero afortunadamente o quizá desafortunadamente… la verdad es que tengo sentimientos encontrados, en esta ruptura no sufrí, tampoco lloré… no sentí pena, por él o por mí. Es, de todos mis noviazgos, al que se le acabó la magia en el tiempo más corto…

(…)

De pronto, algún día me di cuenta que no quería un novio… en esa época (septiembre del año pasado) lo único que me haría bien sería tener un buen amigo a quien contarle mis penas… un mejor amigo.

Lo deseaba tanto, que me olvidé de esa sensación de QUERER un novio; deseaba más un BFF, que un BF.

Amigos sí tenía, y compartimos muchas cosas esos días, de hecho salíamos más ahora que antes, pero aún deseaba un mejor amigo.

De pronto, se me presentó la oportunidad de conocer a esta persona; Luis.

A Luis lo conocí el 23 de septiembre, del año pasado. Fui a visitarlo a su casa… llegué a eso de las 7 de la tarde, sin ninguna esperanza o alguna expectativa, aunque ya estaba ahí no deseaba estar ahí, pero tampoco deseaba no estar ahí.

Llegué, con la lluvia empapándome, al lugar donde me citó… antes de llevarme a su casa.

Lo saludé muy amablemente, por que he de decir ahora tiendo a ser más amable con las personas, para no aparentar lo gruñón e inconforme que suelo ser… lo saludé, y pregunté cómo estaba; él respondió, pero no respondió preguntando cómo yo estaba.

Al entrar a su casa, fuimos directo a su habitación… y para aquellos morbosos, ninguno de los dos buscaba algún encuentro sexual, o ese tipo de situaciones.

Entré a su habitación, e inmediatamente empezó a hablarme de lo que él hace… donde estudia y dónde trabaja; dónde ha ido y de donde viene.

Al principio alejaba su miraba para no tener contacto visual conmigo, y ciertamente me parecía de lo más raro, hasta me confundía; pensaba: “o es raro, u odia que esté ahí con él”.

Pensé que estaba incómodo con mi presencia, pero algo en mí me decía que me quedara, y otro algo en mí me decía: “be MEAN with him!”. Y le hacía todo tipo de preguntas, para ver si se ponía más incómodo…

En algún momento, estábamos los dos sentados en su cama y puso su cabeza sobre mi hombro… y no muchos lo saben, pero es el gesto que más me agrada de alguien. Es un gesto, que no sé por qué… pero siento que une, a cualquier persona conmigo.

Y estábamos ahí, con la luz apagada… y yo no me quería ir, de un momento a otro me vi besándome con él, en la oscuridad de su habitación… me dijo que le tenía miedo… miedo a besarlo, se refería a eso.

Y nos besamos y abrazamos. Pero ALGO en mí, aunque estaba ahí y no quería irse, también me decía que no debía estar ahí… estaba como en un limbo, por que ciertamente no estaba pensando con claridad. No era yo el que estaba ahí.

Ahora, después de los besos y abrazos, empezamos a platicar como si nos conociéramos desde hace mucho… tanto platicamos que no me di cuenta de la hora, pasaba ya de la media noche.

Decidí irme, pero me pidió que me quedara… a dormir… con él.

Mi mamá no paraba de llamarme, y yo no le contestaba las llamadas… Y hasta ahora me doy cuenta, que es lo más estúpido que pude hacer, y que le haya hecho a mi mamá… no llegar a la casa a dormir, y tampoco contestarle las llamadas, es algo que jamás me podré perdonar, por que es algo que no se le hace a una madre, bajo ninguna circunstancia.

Me quedé, estúpidamente a dormir con él… En su momento, fue excitante, e increíble… era como una novela de amor o algo parecido, pero ahora solo es estúpido.

Dormimos poco, por que platicamos mucho. Y para aquellos morbosos, solo fue dormir…

Nos abrazamos… Realmente no era yo el que estaba ahí, no contestándole las llamadas a mi mamá.

Para esto, como a media noche, me preguntó qué significaba ese momento para mí… respondí diciendo que no haría algo así, con nadie más… y no fui a su casa en busca de algo… y me gustaba ese momento en particular.

Me pidió ser su novio, y acepté…

No se por qué acepté, apenas lo conocía… y hasta pensaba que era raro, pero acepté.

A la mañana despertamos, salimos de su casa, él fue a la escuela y yo a mi casa… No recuerdo qué pasó en mi casa, pero no fue grato.

Llegué a la escuela entusiasmado y contando mi experiencia a mis amigas…

Pocos días después repetí la estupidez, fui a su casa a dormir con él… esta vez dormimos desnudos, pero tampoco pasó a mayores… hice lo mismo al no contestar las llamadas de mi mamá.

En la cama, nos descubrió su hermano y hermana, no haciendo algo impropio, simplemente durmiendo, pero notaron mi presencia entrando a la habitación y viendo un cuerpo más bajo las sábanas…

Debo decir que ha sido de lo más emocionante que me ha pasado.

Al despertar, me llevó el desayuno a la cama, y he de decir ha sido de lo más romántico que me ha pasado… y yo no soy de esos que creen en el romanticismo, pero lo del desayuno al despertar me cautivó.

Salimos de su casa, nos subimos al bus, otra vez… él a la escuela, y yo a mi casa. En mi casa me esperaba mi mamá de los más enojada… y con justa razón defiendo sus argumentos, y otra vez… la estupidez apareció, por que empecé a mentirle de el dónde estaba. Cosa que jamás vuelvo a hacer.

Esas dos únicas veces que me quedé a dormir con él, y me quedaré a dormir con alguien, fueron… bueno, a decir verdad no sé cómo fueron, tengo sentimientos encontrados…

Por una parte, en su momento fueron increíbles y excitantes, emocionantes, románticos, cautivadores… como en una película; y por otro lado, recuerdo a mi mamá, y la culpa que a veces siento por haberle hecho pasar eso… y siento esos momentos como momentos de estupidez, ni siquiera de adrenalina o aventura, meramente estupidez.

A una semana, salimos un día entero a la Ciudad de México, en Chapultepec iniciamos…recorrimos Reforma de la mano, y nos besamos en el Ángel de la Independencia… caminamos hasta el centro de la mano, acompañando a los del “2 de octubre no se olvida”

Me contó algunas cosas de su vida realmente importantes, y lo entendí…

Nos perdimos en Polanco, y nos besamos bajo un árbol en Avenida Moliere.

Tomamos el metro en Auditorio Nacional, y regresamos a Toluca abrazados en los asientos de autobús.

Y esta, a diferencia de las otras veces fue más inocente pero aún mágico… y en esta, me sentía mejor… no mintiéndole a mi mamá de el dónde estaba o con quién estaba, y me sentía bien estando con él… y caminar tal cantidad de tiempo con él, de la mano… y ahora que lo recuerdo, fue bastante lindo ese día.

Ese día, ya en Toluca, fue la primera vez que dijo que me quería… pero yo apenas lo conocía y empezaba a simpatizar con él, entonces no recuerdo si le dije que también lo quería… creo que sí.

Después de esos primeros días, después de eso empezamos a vernos cada vez menos… y menos, y menos… al punto que ni por mensaje nos comunicábamos.

Las veces que nos llegamos a ver, no comentábamos nada, para no arruinar el momento en el que por fin nos veíamos.

De pronto, ya no nos veíamos… y empezó a reprocharme el que nunca lo buscaba, ni me acordaba de él… obviamente esos reproches producían en mi malestar, generaban culpa en mí, que en algún momento dejé de soportar.

Reproches y más reproches… pero no de reproches se terminó el noviazgo, pero era algo que yo ya no toleraba.

Pero siempre pensaba, si él esperaba que yo lo buscara, ¿por qué él no lo hacía?... y al final me dijo, que no estaba en mí buscarlo, por que él ya lo había hecho antes…

Un día, creo que fue un sábado, me llegó un mensaje de él… diciéndome que era inevitablemente el momento de terminar el noviazgo, que él me empezó a amar pero yo jamás me quise dar cuenta…

Pero siempre me pregunté, ¿cómo es que puede amarme, si ni siquiera nos vemos?

Terminó conmigo por un bendito mensaje… no me disgusté tanto, por que era evidente la ruptura.

Esa misma tarde le pedí que regresara conmigo… y aceptó. Y las razonas, son bastante tontas, y no quisiera volver a comentar… pero regresamos.

Esa semana salió del país, casi todo el mes… diciembre.

Mes que me dio la oportunidad de figurar si ese noviazgo tenía algún futuro, y de hecho pensaba que sí; me imaginaba que el día que regresara a México (que era a principios de este año), todo volvería a ser como antes, al menos como esos primeros días.

Cuando regresó, sí cambió todo… pero para peor, me reprochaba casi todo, y mi actitud, según él era agresiva… que yo había cambiado.

Y llegó el momento… él ya no soportaba que YO NO lo buscara, y yo ya no soportaba la culpa de no buscarlo… y que me lo hiciera ver… y también que él esperaba tanto a que YO lo buscara…

Y suena AHORA, a reproches míos… quizá sí, pero jamás se lo hice saber a él, de hecho jamás sentí la necesidad de reprocharle algo… hasta hoy.

Y un día, para colmo por MSN, platicamos un poco… y me pidió de decidiera, y decidí…

… terminé con él, para bien.

Ciertamente, esta historia no fue tan emocionante como la de mis otros noviazgos…

Duré casi 4 meses con él… no digo que fueron pérdida de tiempo, aprendí algunas cosas de él, y disfruté de otras tantas… pero algo muy dentro de mi siente y me hace pensar que fue un noviazgo que no vale tanto la pena comentar… como que no vale.

Pero como un amigo me dijo: “al menos ya tienes algo que contar”…

Pues sí, pero algo muy dentro de mí siente culpa… y pena, también vergüenza.

Culpa, por el daño que le hice… pena por él, por que no se merecía alguien que le hiciera ver las cosas tan crudas como se las hice ver en ciertas ocasiones… y vergüenza por mí mismo, siento vergüenza de contar esta historia, de cómo hice todo al revés, de aceptar que no lo quise tanto, y que de una u otra forma le hice mal y no me siento mal por hacerle mal… vergüenza por que no es el tipo de cosas que suelo hacer, y que me salgan tan mal.

Aunque eso de hacerle mal, sin sentirme mal… aunque suene feo, me voy bastante tranquilo, por que él no es la persona más madura de todas, no digo que yo lo hubiera sido… pero hay maneras de afrontar las cosas, y él simplemente no pensaba con la cabeza, si no con el corazón…

De igual forma, me hizo aprender… un poco, pero me hizo darme cuenta de muchas otras cosas, muy importantes.

Y parece que me quejé de él… ¿parece?

De cualquier forma: Te aprecio Luis… y creo que me odiarías si alguna vez lees esto.

lunes, 18 de mayo de 2009

[| HURT THAT BADLY |]

Hoy pensé: “¡¿Pues qué rayos?!”…

Sobre una situación que me alegró por 4 meses seguidos, que me quitaba el sueño y hasta el aliento; y que de buenas a primeras desapareció… sobre esta situación que prefería no postear, pero ¡¿pues qué rayos?!... Mejor me lo quito de encima y a seguir con la normalidad de mi vida…

Hace cuatro meses conocí a una persona que compartía conmigo mis grandes pasiones, la Arquitectura y el café… y era sencillamente increíble que algo así me sucediera. Por esos cuatro meses hasta pensé e imaginé un gran futuro con esta persona…

En cuatro meses existió la posibilidad de un Alberto enamorado…

Al principio había una gran muralla que no me permitía enamorarme de él, pero simplemente pasó… me gustaba, ¡de verdad que sí!

Desde Carlos no había existido una persona que me llenara tanto como él lo hacia. Desde Carlos no había alguien en el que pensara tanto y todo el tiempo.

Me encantaba pasar tiempo con él, me enamoré de él…

Un día le confesé lo que sentía, en una carta… me respondió de la misma forma. Entonces fue ahí donde pensé que esa gran barrera que me impedía seguir adelante ya no existía, empecé con esas ideas locas del primer beso y sentarse abrazados mirando las estrellas, platicarle cada aspecto de mi vida y un gran futuro a su lado…

Comenzó algún tipo de romance entre nosotros… algo que había dejado de ser una simple y llana amistad. Un día se fue a otro estado a resolver cosas en su vida… me sentí miserable con su explicación, pensé que iba a dejar todo, incluso a mí por irse… pero de algún modo lo comprendí; se fue, y yo lo esperé.

Algunos días después regresó y me sentí aliviado y muy feliz.

Regresó todo a como estaba; cuando estábamos juntos no podía dejar de sentirme con una gran sonrisa interna y con un nervio como de hacerle algo y que se quedara junto a mí para toda la vida…

Durante esos cuatro meses saliendo con él y conociéndolo; fui madurando… no había razón para acelerarse a algo… era tan placentero vivir esos momentos con él, sin que algo más sucediera. “Disfrutar el momento, para que cuando pase… sea aún mejor”

Y eso que quería que pasara, no pasaba. Que fuera mi novio era una especie de meta… un gran premio que me esperaba si era paciente.

Un día compartimos toda la noche juntos en un antro, abrazados… al borde del beso; fue lo más genial que me había pasado. De momento recordé esas tontas comparaciones con Carlos y me di cuenta que esto era algo más fuerte, algo que sobrepasaba algún sentimiento que hubiese experimentado con algún otro. Ese día surgió… por fin surgió la posibilidad de ser novios… “¡Por fin!”, yo pensaba…

Pero no pasó.

Dejamos de vernos unos cuantos días, sin contacto alguno. En un día decidí mandarle un correo… me lo respondió con una frivolidad que no esperaba, que me hirió y que me provocó un gran temor.

Cuando llegó el momento de la explicación, simplemente no me podía decir algo… estaba temeroso de herirme… le respondí diciendo que no me tomara como una persona tan vulnerable, “no lo soy”.

Cuando se decidió a contarme la verdad, quedé sin habla… mis pensamientos se congelaron al igual que mi corazón; estaba como en shock por lo que me había dicho.

Él había experimentado algún tipo de revelación, no se sentía en posición de tener algo más conmigo o con algún otro… en pocas palabras se había dado cuenta que no es gay…

Eso no lo juzgo, cualquiera se llega a sentir confundido de que le es…

Lo que en realidad me hirió fue que en esos cuatro meses de haber tenido ese “algo” con él, me dio alas… me dio alas de pensar e imaginarme cosas tontas, de estar enamorándome de él, y por lo que yo sentía… él se había enamorado de mí también.

Parecía como una gran novela romántica. Jamás, al menos después de la infame carta, jamás me puso un alto… no declaró los límites de lo que podíamos ser o no podíamos ser… tampoco se quedaba callado, hacía y decía cosas para que no lo olvidara… que no olvidara que estábamos como en esa especie de romance.

Alguna vez me dijo que le encantaba, literalmente, todo de mí.

Pero de un día para el otro, tuvo esa gran revelación… Y me hirió profundamente.

Todos esos buenos momentos, todas esas bonitas palabras e incluso todo ese gran esfuerzo por mantener todo bien entre los dos, simplemente se fue al carajo.

Pareciera ahora que todo se me olvidó… o quizá ni siquiera quiero recordar lo que pasó, por que solo fue en vano.

Y lo publico ahora por que creo que ya no me importa lo que él llegase a pensar…

Los errores que cometemos como humanos son sencillamente inevitables… los que hieren a segundas personas también lo son, aunque diciendo la verdad se pudiesen prevenir.

En este caso, no le guardo ningún rencor. Como desde el día que lo conocí lo he apoyado y he comprendido también las situaciones que le han tocado vivir… solo que ahora, quisiera que él me comprendiera a mí…

En un futuro, ¿quién sabe?... en realidad, ha resultado ser un muy buen amigo; pero ahora sólo necesito estar lejos de él.

Y bueno… después de tanto tiempo por fin me digno a escribir en el blog, espero les haya gustado esta triste historia… otra más, para variar.

¡Por cierto! Hoy recordé que llevo exactamente un año sin novio… and it sucks!! ¬¬

XOXO ¡Los amo!

domingo, 5 de octubre de 2008

I WANNA CRY, DAMNIT

¡Quiero llorar!
Tengo unas ganas inmensas de llorar, y sé muy bien el motivo, pero ya no quiero pensar en él.
Quiero poner mi cabeza en el hombro de alguien y llorar... que me abraze y que me diga que todo está bien...
Llorar con la intensidad de mil soles... que me hace mucha falta :'(

sábado, 20 de septiembre de 2008

[| AT LEAST…? |]

(Dos personas ya han leído esto con anterioridad, y lo pongo como post hasta ahora puesto que ya han pasado como tres-cuatro meses desde que lo escribí y es momento de desahogarse…Y así es como me sentía hace ya un tiempín.”Cry: oh, You Bitch!…”.)


Hoy, maldita sea… hoy fue un día no tan bueno para mí (a comparación de mis días anteriores donde todo era “miel sobre hojuelas”). Hoy… ¡Dios! Ni siquiera hay una buena expresión para decir cómo fue.

Primero: la alarma de mi celular no sonó, o no la escuché… por ende desperté a las 6:30 (diariamente despierto como a las 5:50 o a las 6:00 para poder bañarme). ¡Se me hizo tarde, no me bañé y me fui de mal humor a la escuela!

En la escuela, como a nadie le parece que pueda amanecer e ir un pinche día de malas, se enojan conmigo y dicen que soy un amargado, que siempre ando de malas y que no se qué jaladas, ¡Dios!

En las clases: igual. En la mañana pude haber entrado a las 7:50 (con mi respectivo Retardo) ¡pero no! Tuve que irme sucio y entrar a las 7:00 para poder entregar un trabajo de Ciencias de la Salud… ¡que ni siquiera recibió! También me doy cuenta que no cumplí con muchas tareas… ¡no tendré escala! Y lo peor del día (en la escuela): fue que mi grupo, que es taaan unido; o sea, felices de la vida “echando porras” al equipo de fútbol de mi salón… ¿y qué? Aaaah pues que a mí no me gusta el fútbol, no me gusta gritar y ciertamente en mí no existe ese “Espíritu del Desmadre”… por lo que no me pude unir a ellos, y así, ser un marginado, que se sienta solo a ver cómo gritan… me sentí mal.

En mi casa, llego sediento y de mal humor… ¡Y no había agua que tomar! Ya en la tardecita dispuesto a hacer, ahora sí, mis tareas… ok, entro a Internet, me meto aquí para arreglar unas cositas, pero antes entro al MSN… me doy cuenta que tenía 6 mensajes nuevos, 2 de ellos de mi ex.

Y ahora sí: ¡lo peor del día!... entro a mi bandeja de entrada, abro esos dos mensajes, los dos: cadenas: ¡cómo me irritan esas cosas! Pero no lo tomé en cuenta, dado que eran de mi ex; y pensé “¡wow!”: se había tomado la molestia de haber pensado en mí para enviar las dichosas cadenas.

Uno decía: “FW: ESTA ENTRE ROJO Y GRIS Y TU????‏” (y a mi ex, le encanta escribir las preguntas, con 3 signos de interrogación al final); comencé a bajar hasta la parte interesante… y venían unas tiritas de colores, de todos colores; las instrucciones eran simples: leer esas tiritas, escoger el color (cada color decía cosas como: “tengo novio(a) y lo(a) quiero mucho”, “estoy triste”, “estoy feliz”…) que mejor representaba cómo te sentías en ese momento y que la reenviaras, poniendo en el asunto el color o colores escogidos. Leí el rojo, decía: •R•O•J•O•>SolterO @ pero hay alguien que te gusta; leí el gris, decía: •G•R•I•S• Te gusta alguien, pero no estas segur@ si esa persona gusta de ti tambien...
Mi ex, había escogido esos colores…

¡No! ¿Sería esa la razón por la que el muy… terminó conmigo? ¿Será que esa persona que le gusta sigo siendo YO? ¿Será que tan rápido se olvidó de mí? ¿Será que me lo envió a MÍ por que sigo siendo esa persona? ¿O será que…? ¡Mierda!

Y si no era ninguna de las anteriores, ¿por qué el muy insolente me había enviado eso? ¿Quería hacerme ver que ya no quiere nada conmigo? (no es que le ande rogando, ni siquiera lo he buscado) ¿se habría equivocado, puso mi correo y no lo notó? – ¡Por supuesto que no! En la otra cadena puso un número limitado de contactos… ¿En verdad soy tan dramático? ¿En verdad que sí lo extraño, o solo estoy encaprichado? ¡¿Por qué lo hiciste David?!

Ni siquiera me importa tanto el por qué, sino el… el otro por qué, ¿quién es ese otro, o en tu caso: otra? ¿Al menos soy yo, y por eso me lo enviaste? Ni siquiera estará enterado que lo sigo queriendo tanto, ni siquiera estará enterado que lo extraño tanto… ni siquiera… ¡Mierda! ¡Ni siquiera YO me daba cuenta de eso!

Y neta que pretendo dejar eso ya, como algo que ocurrió y fue muy bonito: ¡Y YA! Pero solo han pasado 3 semanas desde que terminamos, ¿no creen que haya sido una imprudencia de su parte? Y dirán: “Aaay Alberto, ya pasó, déjalo atrás” Eso quiero, pero solo han pasado tres semanas: ¡y me siento terriblemente mal!

Y me siento mal…”Mira Alberto, me gusta alguien nuevo… ¿tu no has conocido a alguien más?”… y apenas te vi pasar caminado por la calle el domingo, ibas con una playera negra.

Pero X, seguiré con mi vida, estoy seguro que sufriré solo este día y no más… Solo soy un llorón que no soporta ver que a su ex le gusta alguien.


Am I that dramatic? ô.0

martes, 5 de agosto de 2008

[| OH LETTER, DO NOT MAKE ME CRY AGAIN |]

Un día, en una reunión me preguntaron: “¿cuántos novios has tenido?”, contesté diciendo: 3… pero son 4 ahora, y como siempre, hay cosas que no pude decirles, que no me atreví o simplemente no me dio tiempo confesar. Esta no es la mejor manera de hacerlo, (y no lo haré) solo es una espinita de lo que debería hacer. Ni siquiera son cartas, mis cartas abarcan más que un parrafito…

Este post está dedicado para mis ya pasados 4 novios. (Anhelaría, alguno de ellos lo leyese) Comenzaré con mi primer novio, el segundo y así sucesivamente.

Ódiame por ya haber tenido cuatro novios (por que a mi edad muchos quisieran), tenme lástima por que no duré mucho con ellos… o simplemente dime: “Alberto, do you wanna be my boyfriend?”… Jajaja, y algún día tendrás el privilegio de continuar con la lista en un post futuro.


Dear Isaac…

Mi primer novio, ¿cómo podría yo olvidarte? Nos ganamos ese título tan fácilmente, si mal no están mis datos, también fui tu primer novio… y fácilmente: por que nos hicimos novios sin ni siquiera haber platicado personalmente; a dos días de conocerte (en persona) te pedí tomarte todo eso del noviazgo bien en serio; te reíste de mí ¿y cómo no? Tenías solo 13 años.
Terminamos una semana antes de tu cumple, ¿recuerdas? Y sólo por que estabas enamorado de otro, ¡y no te hizo caso!

P.D.: Siempre pensé que mi primer noviazgo sería genial, y ciertamente contigo: no lo fue.

Xoxo. Alberto


Dear Fernando…

Te conocí como 3 días después de tu cumpleaños, y me pareciste increíble; yo me sentí opacado por tal percepción de la vida, por tu maravillosa “sabiduría”, y no es que yo me sienta el “muy-muy” pero en esas épocas me creía mejor que los demás y contigo al lado mío me sentí decepcionado. Me enamoré enseguida de ti, hasta llegué a pensar: “seguramente no le gusté como él a mi”. Eras tan “inteligente”, perecía que habías vivido por mucho, que eras súper sencillo y feliz, y que aprendías de cada paso que dabas, en fin…

Meses después me di cuenta que era pura palabrería tuya (¡nada era cierto!). Tan, tan…
Aunque hubo veces que me la pasé muy bien contigo.

P.D.: No me gusta pensar que alguna vez fuimos novios. Lo siento.

Xoxo. Alberto


Dear Carlos…

Carlos, Carlos, ¡CARLOS! Eres, hasta ahora, la persona que he querido más y por supuesto de la que más he aprendido. De ti aprendí a decir: Te amo. Dicen que el significado del amor se lo das tú mismo, dicen que no existe una definición del amor clara y concisa, y si es así: Te Amé…no un amor de telenovela, no un amor profundo y de compromiso, y mucho menos como el amor de una madre… ¿de adolescente? Sí, de adolescente. Te amé, y amé a la persona que nunca quise tratar: al “Típico Burgués de Metepec” ¿te acuerdas?

Contigo compartí la confesión más importante de mi adolescencia: “Mamá, Papá: Soy GAY”. Y te emocionaste tanto, gritaste y dijiste que me amabas, disimuladamente lo ocultaste cuidando tus palabras siguientes; nadie se había emocionado tanto por mí antes.

Y terminamos por que nunca nos veíamos, las pláticas diarias por teléfono no bastaron… un poco patéticas ahora que lo pienso.

Y el tiempo ha pasado y tengo la percepción que ya no eres esa persona de la que me enamoré; “la gente cambia” pues sí, pero no me gusta cómo has cambiado.

P.D.: Cuídate y se feliz, te recuerdo con gran cariño.

Xoxo. Alberto


Dear David…

Mi más reciente novio, un noviazgo de ensueño: vives sobre la misma calle en la que yo vivo; eres, físicamente, la persona que voltearía a ver desde el otro lado del salón; y platicábamos hasta la media noche sentados en la banqueta, delante de la puerta de mi casa… ¡Perfecto! salvo un pequeño detalle, también te gustan las mujeres (y siempre pensé que tener un novio bisexual sería un gran drama). Y aunado a esto: fui tu primer novio (no sabías “qué onda”).

Recuerdo nuestro primer encuentro con una sola palabra: maravilloso. Me dijiste que te gustaba, que te caí muy bien y que te gustó mucho platicar conmigo, que te sentías muy cómodo; me propusiste ser tu novio 5 minutos antes de la media noche, y justo a la media noche: nuestro primer beso.

En San Valentín: me hiciste el regalo más lindo de todos, muchas gracias.
Y pasaba el tiempo y sentía que lo nuestro se parecía mucho a mi primer noviazgo: alguien jugando a descubrirse, en ese tiempo era yo; pero ahora, intuyo, ese eras tú; no me lo has dicho, pero lo percibo.

Pasaba el tiempo, no nos vimos en varias semanas, a pesar de vivir tan cerca; tus mensajes no mostraban que éramos novios. Empecé a preocuparme demás y dormí varias veces con lágrimas en los ojos.

Llegó el 17 de mayo, fuiste a buscarme, platicamos pero te noté diferente: como que no me ponías atención; ibas escuchando “Pieces of me” cuando me di cuenta, teníamos un problema. Pasaban de las 10:30 cuando ya te ibas, pero no resististe el decirme: –“We have to talk” –“¿Sobre qué?”…

P.D.: Creo que no estabas preparado para un novio.
P.D.2: Te Quiero Mucho. Sabes que estoy para ti siempre.

Xoxo. Alberto


Dear (Who’s the next?)

(…)

miércoles, 18 de junio de 2008

[| HOW DO I FEEL? |]

No, no me siento bien.

Siempre, siempre, maldita sea... siempre pasa.

Justo cuando termino alguna cosa importante, siento un vacío enorme en el cuerpo… como si me arrancasen un pedazo, como si lo tuviese que reconstruir una y otra vez, solo para que me lo arrancaran nuevamente.

Ejemplos me sobran; diré el más reciente para no hacer tanta exhibición de mis tragedias.

Cuando andaba con David (Y sé que es más de lo mismo, “¡Deja ya al tipo en paz!”) me sentía de lujo: tenía un novio que vive a 2 cuadras de mi casa, tenía por fin alguien con quien poder platicar de música, aunque no le gustara la misma que a mí; ¡tenía un novio carajo!... ¿y qué pasó?, pasó que terminamos... terminamos como todos: pretendiendo, en un mañana, poder ser buenos amigos… “no quiero que nada cambie entre nosotros… sólo dejaremos de ser novios”.

Comentaba con un amigo: “no quiero ser dependiente de tener novio”, tampoco quiero depender de alguien para poder estar bien; sencillamente lo extraño, extraño su compañía más que una relación con él… y cada que pienso en él, cada que veo algo que me recuerda a él, cada vez que escucho su nombre… no puedo evitar de sentir un vacío enorme, un vacío que hace llorar.

Quisiera, a veces, saber que es mío y de nadie más. Es como estar obsesionado con algo que jamás pasará otra vez, como estar encaprichado con alguien que no me verá de la misma forma que yo lo veo (por que hay una razón importante para esto).

Ahora que lo pienso, eso de terminar cosas importantes y sentir un vacío… creo saber el por qué.

Justo cuando andaba con David se me venían encima 3 cosas importantísimas: la primera era la exposición de mi preciada maqueta, la segunda era ya por fin terminar la prepa, y la tercera era hacer mi examen de admisión en la Universidad y ver si entraba… la primera cosa fue un total éxito, fue una satisfacción enorme saber que a todos encantó, gente que no conocía se emocionaba al ver mi maqueta. La segunda: estoy por acabar y con buenos resultados… pero la tercera y más importante: quedé en la Universidad, ¡estudiaré Arquitectura!

Parece que todo es perfecto, ¿no?, que lo tengo todo. Pues así es, estuve en su momento de lo más feliz, y juro que de lo más feliz…pero siento aún así un vacío, ¿entonces qué pasa? ¿No tengo llenadera o qué? ¿Necesito de más y más para poder estar bien o qué chingaos?

Es que… es que me falta alguien para poder compartir todo esto, todas estas cosas importantes, falta alguien que esté al lado mío para poder alegrarse tan solo un poquito de mí y conmigo.

“¿Y tus amigos no cuentan o qué?” claro que cuentan, no los desprecio; pero el punto es que cuando iniciaban todas estas cosas importantes, sí tenía a esa persona (mi plan era, si se hacían aún más importantes, contárselas a él y solo a él) y justo antes de que se hicieran aún más importantes estas cosas: se me va de las manos… y aunque parece que tener a esa persona es lo mismo que tener un amigo, no lo es… y ni siquiera puedo explicar por qué no lo es.

No quiero que me consueles, no quiero que me escribas cosas que me alegren… solo quiero saber que estás ahí para mí, aunque no lo estés en realidad; no quiero a un hipócrita como amigo, sólo quiero saber si estás… si existes, si me escuchas, o en este caso si estás leyendo esto. Sí quiero un amigo, pero quiero más un abrazo en este momento que no me siento bien…

(Ni te creas, ya me siento muy bien... jajaja XD )