Un día, en una reunión me preguntaron: “¿cuántos novios has tenido?”, contesté diciendo: 3… pero son 4 ahora, y como siempre, hay cosas que no pude decirles, que no me atreví o simplemente no me dio tiempo confesar. Esta no es la mejor manera de hacerlo, (y no lo haré) solo es una espinita de lo que debería hacer. Ni siquiera son cartas, mis cartas abarcan más que un parrafito…
Este post está dedicado para mis ya pasados 4 novios. (Anhelaría, alguno de ellos lo leyese) Comenzaré con mi primer novio, el segundo y así sucesivamente.
Ódiame por ya haber tenido cuatro novios (por que a mi edad muchos quisieran), tenme lástima por que no duré mucho con ellos… o simplemente dime: “Alberto, do you wanna be my boyfriend?”… Jajaja, y algún día tendrás el privilegio de continuar con la lista en un post futuro.
Dear Isaac…
Mi primer novio, ¿cómo podría yo olvidarte? Nos ganamos ese título tan fácilmente, si mal no están mis datos, también fui tu primer novio… y fácilmente: por que nos hicimos novios sin ni siquiera haber platicado personalmente; a dos días de conocerte (en persona) te pedí tomarte todo eso del noviazgo bien en serio; te reíste de mí ¿y cómo no? Tenías solo 13 años.
Terminamos una semana antes de tu cumple, ¿recuerdas? Y sólo por que estabas enamorado de otro, ¡y no te hizo caso!
P.D.: Siempre pensé que mi primer noviazgo sería genial, y ciertamente contigo: no lo fue.
Xoxo. Alberto
Dear Fernando…
Te conocí como 3 días después de tu cumpleaños, y me pareciste increíble; yo me sentí opacado por tal percepción de la vida, por tu maravillosa “sabiduría”, y no es que yo me sienta el “muy-muy” pero en esas épocas me creía mejor que los demás y contigo al lado mío me sentí decepcionado. Me enamoré enseguida de ti, hasta llegué a pensar: “seguramente no le gusté como él a mi”. Eras tan “inteligente”, perecía que habías vivido por mucho, que eras súper sencillo y feliz, y que aprendías de cada paso que dabas, en fin…
Meses después me di cuenta que era pura palabrería tuya (¡nada era cierto!). Tan, tan…
Aunque hubo veces que me la pasé muy bien contigo.
P.D.: No me gusta pensar que alguna vez fuimos novios. Lo siento.
Xoxo. Alberto
Dear Carlos…
Carlos, Carlos, ¡CARLOS! Eres, hasta ahora, la persona que he querido más y por supuesto de la que más he aprendido. De ti aprendí a decir: Te amo. Dicen que el significado del amor se lo das tú mismo, dicen que no existe una definición del amor clara y concisa, y si es así: Te Amé…no un amor de telenovela, no un amor profundo y de compromiso, y mucho menos como el amor de una madre… ¿de adolescente? Sí, de adolescente. Te amé, y amé a la persona que nunca quise tratar: al “Típico Burgués de Metepec” ¿te acuerdas?
Contigo compartí la confesión más importante de mi adolescencia: “Mamá, Papá: Soy GAY”. Y te emocionaste tanto, gritaste y dijiste que me amabas, disimuladamente lo ocultaste cuidando tus palabras siguientes; nadie se había emocionado tanto por mí antes.
Y terminamos por que nunca nos veíamos, las pláticas diarias por teléfono no bastaron… un poco patéticas ahora que lo pienso.
Y el tiempo ha pasado y tengo la percepción que ya no eres esa persona de la que me enamoré; “la gente cambia” pues sí, pero no me gusta cómo has cambiado.
P.D.: Cuídate y se feliz, te recuerdo con gran cariño.
Xoxo. Alberto
Dear David…
Mi más reciente novio, un noviazgo de ensueño: vives sobre la misma calle en la que yo vivo; eres, físicamente, la persona que voltearía a ver desde el otro lado del salón; y platicábamos hasta la media noche sentados en la banqueta, delante de la puerta de mi casa… ¡Perfecto! salvo un pequeño detalle, también te gustan las mujeres (y siempre pensé que tener un novio bisexual sería un gran drama). Y aunado a esto: fui tu primer novio (no sabías “qué onda”).
Recuerdo nuestro primer encuentro con una sola palabra: maravilloso. Me dijiste que te gustaba, que te caí muy bien y que te gustó mucho platicar conmigo, que te sentías muy cómodo; me propusiste ser tu novio 5 minutos antes de la media noche, y justo a la media noche: nuestro primer beso.
En San Valentín: me hiciste el regalo más lindo de todos, muchas gracias.
Y pasaba el tiempo y sentía que lo nuestro se parecía mucho a mi primer noviazgo: alguien jugando a descubrirse, en ese tiempo era yo; pero ahora, intuyo, ese eras tú; no me lo has dicho, pero lo percibo.
Pasaba el tiempo, no nos vimos en varias semanas, a pesar de vivir tan cerca; tus mensajes no mostraban que éramos novios. Empecé a preocuparme demás y dormí varias veces con lágrimas en los ojos.
Llegó el 17 de mayo, fuiste a buscarme, platicamos pero te noté diferente: como que no me ponías atención; ibas escuchando “Pieces of me” cuando me di cuenta, teníamos un problema. Pasaban de las 10:30 cuando ya te ibas, pero no resististe el decirme: –“We have to talk” –“¿Sobre qué?”…
P.D.: Creo que no estabas preparado para un novio.
P.D.2: Te Quiero Mucho. Sabes que estoy para ti siempre.
Xoxo. Alberto
Dear (Who’s the next?)
(…)